El mercado de crédito se encuentra en una fase inusual, donde los diferenciales permanecen cerca de mínimos históricos. Esta situación se acompaña de altos rendimientos impulsados por tipos de interés que siguen elevados. A pesar de las expectativas de un aumento de impagos, este fenómeno aún no se ha materializado. En este panorama, muchos inversores se cuestionan sobre la existencia de oportunidades en el segmento de high yield.
Mike Scott, director de Global High Yield y Credit Opportunities de Man Group, afirma que aún hay valor en este mercado, aunque sugiere que es esencial dejar de lado las apuestas generalistas y centrarse en la selección precisa de compañías. Según Scott, en un contexto de diferenciales comprimidos, la rentabilidad dependerá cada vez más de identificar áreas donde el riesgo se compense adecuadamente.
El gestor también señala que el entorno macroeconómico es complicado y presenta cambios constantes. En pocos meses, los mercados han cambiado su enfoque entre temas como los aranceles, la geopolítica, la inflación y la política monetaria. Scott cree que la economía ha entrado en una nueva fase caracterizada por altos niveles de endeudamiento público y una necesidad urgente de inversión en infraestructuras y centros de datos, a diferencia del periodo posterior a la crisis financiera global, que se caracterizaba por la liquidez abundante y la baja inflación.
A pesar de la confianza en el mercado, Scott expresa su preocupación por las valoraciones actuales. Según su opinión, las valoraciones son notablemente altas en comparación con la historia, lo que requiere un enfoque más cauteloso al invertir en crédito. "No es el momento de comprar el mercado ni de replicar un índice. Es el momento de mirar debajo del capó y buscar dónde realmente se está cobrando una prima suficiente por el riesgo que se asume", añade.
La confianza del mercado no implica que todos los activos estén disponibles a precios bajos. Aunque se anticipaba un deterioro del crédito tras las subidas de tipos, las tasas de impago se han mantenido contenidas, lo que Scott considera que no es casual. Además, destaca la transformación que ha experimentado el universo del high yield en la última década, donde más de la mitad del mercado está compuesto por bonos con calificación BB, mientras que los emisores con calificación CCC han disminuido a menos del 10%, según datos de ICE.
Contexto: La situación actual en el mercado de crédito se produce en un entorno global afectado por la incertidumbre económica y geopolítica. Desde la crisis financiera de 2008, los mercados de deuda han evolucionado, con un aumento en la calidad de los emisores en el segmento de high yield. En España, el aumento de la deuda pública y la necesidad de inversiones significativas en infraestructura son preocupaciones que afectan tanto a los inversores como a las instituciones financieras, incluyendo la BCE y el Ministerio de Hacienda, que deben gestionar el crecimiento económico en un contexto de alta inflación y tipos de interés elevados.