Los mercados emergentes están tomando un papel cada vez más relevante como motores de crecimiento a nivel global, especialmente en un contexto donde el dólar estadounidense muestra signos de debilidad. Antoine Lesné, responsable de ETF Specialists para EMEA en State Street Investment Management, afirmó durante la I edición de El Día del Portfolio Builder, celebrado el 13 de mayo, que la sobreponderación en estos mercados es más que justificable actualmente.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que los mercados emergentes podrían duplicar el crecimiento de los mercados desarrollados en los próximos años, con India y Taiwán liderando esta tendencia. En contraste, China enfrenta una desaceleración estructural, con tasas de crecimiento que se acercan al 4%, según Lesné, lo que indica que no se trata de un frenazo cíclico.
A pesar de las perspectivas positivas para los mercados emergentes, uno de los principales riesgos que enfrentan en la actualidad es la inflación. El aumento en el precio del petróleo ha comenzado a impactar tanto en los datos mensuales como anuales de inflación. State Street está monitorizando esta situación mediante PriceStats, su indicador que analiza cerca de mil millones de precios mensualmente en diversos mercados globales. Lesné subrayó que, aunque están atentos a la evolución de la inflación, no es un motivo de gran preocupación, siempre que se resuelva el conflicto en Oriente Próximo o que se reabra el estrecho de Ormuz.
La debilidad del dólar se presenta como un factor clave que podría impulsar aún más a los mercados emergentes en el futuro cercano. Según el modelo de paridad del poder adquisitivo de State Street, a finales de junio, las divisas emergentes estaban aproximadamente un 6% infravaloradas respecto al dólar, lo que sugiere un potencial de crecimiento significativo para estas economías si se confirma la depreciación de la moneda estadounidense en los próximos 12 a 18 meses.
Lesné enfatiza que es necesario considerar a los mercados emergentes no solo desde una perspectiva táctica, sino también como una asignación estructural en las carteras de inversión. Esto se debe a la combinación de factores que favorecen su crecimiento y la necesidad de diversificación ante un entorno económico incierto.
Contexto: La situación actual de los mercados emergentes es un reflejo de tendencias globales que han estado cambiando en los últimos años. Con una economía mundial que busca recuperarse tras la pandemia de COVID-19, y con el aumento de tensiones geopolíticas, estos mercados han demostrado ser más resilientes. Invertir en economías como las de India y Taiwán puede ofrecer oportunidades significativas para los inversores que buscan diversificar sus carteras en un entorno de crecimiento desigual.