Las acciones del sector de semiconductores han tenido un rendimiento notable, aumentando un 105% en los últimos seis meses. Esto contrasta con la preocupación en Wall Street por la creciente fortaleza del dólar, que ha llevado al yen a su nivel más bajo en 40 años y ha suscitado rumores sobre una posible intervención del gobierno japonés.
El DOW JONES Ind Average cerró el martes en 52.319 puntos, con un incremento del 0,26%, mientras que el S&P 500 y el NASDAQ 100 también registraron ganancias, aumentando un 0,79% y un 1,52%, respectivamente. La recuperación del flujo de petróleo a través del Estrecho de Ormuz ha cambiado el enfoque del mercado, pasando de temores de escasez a advertencias sobre un posible exceso de oferta.
En otro ámbito, la administración de Donald Trump está considerando prohibir la importación de inversores solares de China, lo que podría favorecer a los fabricantes nacionales de equipos solares. China lidera la producción mundial de estos inversores, que son esenciales para conectar paneles solares y baterías a la red eléctrica. La Unión Europea ya ha comenzado a eliminar gradualmente los inversores de fabricación china en sus proyectos energéticos, citando preocupaciones de ciberseguridad.