El IBEX 35 ha cerrado el martes con una caída del 4,55%, situándose en 17.662,40 puntos, marcando su mayor descenso desde abril de 2025. Este desplome se debe al impacto del conflicto en Irán, que ha cerrado el estrecho de Ormuz, afectando gravemente al comercio y al suministro de petróleo mundial. La incertidumbre ha llevado a que todos los valores, excepto Repsol, experimenten pérdidas significativas, destacando recortes de 11,77% en Acciona, 10,46% en Solaria y 9,46% en Acerinox.
La situación también ha repercutido en las bolsas europeas, con tendencia bajista generalizada, siendo Italia uno de los países más afectados. Además, el precio del petróleo ha alcanzado niveles no vistos en años, superando los 85 dólares por barril, lo que incrementa los costos para empresas de sectores como el transporte y la energía, especialmente aquellas con alta deuda.
El IBEX 35 pierde así todos los avances logrados en enero, alejándose de los máximos históricos alcanzados en 2026 y acumulando descensos superiores al 1% en lo que va del ejercicio. La situación plantea desafíos adicionales para los bancos centrales en su política de tipos de interés, ya que la inflación podría aumentar debido a la escalada de los precios del petróleo.