El Gobierno español, liderado por el presidente Pedro Sánchez y el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, se prepara para extender el escudo antiopas, una medida que permite al Ejecutivo vetar inversiones significativas en empresas estratégicas. Este mecanismo se activará en un contexto marcado por la guerra de Irán, que ha alterado el panorama económico global.
La normativa vigente permite al Gobierno bloquear inversiones que superen el 10% del capital o los 500 millones de euros en grandes empresas, con un umbral del 5% para aquellas relacionadas con la Defensa. Anteriormente, esta herramienta se prorrogó en respuesta a crisis como la pandemia y el conflicto en Ucrania.
La última extensión se aprobó a principios de 2025 y se mantendrá hasta finales de 2026. Esta prórroga se alinea con los cambios que introducirá el nuevo reglamento europeo, destinado a proteger sectores estratégicos, tales como las materias primas críticas y las infraestructuras electorales. Sin embargo, el sector empresarial critica estas medidas, considerándolas intervencionismo político.