El índice de precios de consumo (IPC) en España ha alcanzado una tasa del 3,6% en julio de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este aumento, que representa un incremento de cuatro décimas respecto a junio, es superior a lo que se había anticipado, y responde principalmente a los elevados precios de los combustibles y la electricidad. Este dato fue confirmado tras un avance publicado el 30 de julio.
Entre las causas de la inflación se destaca el aumento del impuesto sobre el valor añadido (IVA) para el gas y la electricidad, que se incrementó al 21% en junio. Asimismo, la inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de la energía y los alimentos no elaborados, se ha situado en 3,0%, lo que representa un aumento de una décima respecto al mes anterior y una diferencia de seis décimas con el IPC general.
En comparación con el mes de junio, los precios en julio experimentaron un incremento mensual del 0,3%, lo que también refleja un aumento de una décima respecto al mes anterior. El Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), utilizado para las estadísticas internacionales, muestra una tasa anual del 3,9%, tres décimas más que en junio.
Los principales grupos que han influido en el aumento de la tasa anual son el transporte, que ha visto su tasa anual incrementarse en más de un punto, alcanzando el 6,2%. Este aumento se debe al incremento en los precios de los combustibles y lubricantes para vehículos personales, que han subido más que en julio de 2025. Por su parte, el grupo de vivienda, que incluye gastos asociados pero no el precio de la vivienda en sí, ha registrado una subida del 5,7%, un punto por encima del mes anterior, impulsado por el aumento en los precios de la electricidad.
En términos de evolución mensual, los mayores incrementos se han registrado en el transporte con un 2,3%, seguido por la vivienda que ha subido un 1,6% y las actividades recreativas, deporte y cultura que también han visto un aumento del 2,3%, en este caso por el incremento en los precios de los paquetes turísticos. En contraste, los sectores de vestido y calzado han disminuido en un -10,2%, debido a las rebajas de verano, mientras que la alimentación y bebidas no alcohólicas han experimentado una variación negativa del -0,7%.
Contexto: En los últimos meses, la inflación en España ha mantenido una trayectoria elevada, afectada por factores como el aumento de los precios energéticos y cambios impositivos. El BCE ha estado monitoreando la situación de cerca en un contexto de recuperación económica tras la pandemia de COVID-19. La situación actual resalta la importancia de las políticas fiscales y monetarias para contener la inflación y estabilizar la economía española en el futuro.