La Comisión Europea (CE) ha señalado a España en las últimas semanas respecto al tipo de IVA reducido que se aplica a las pymes y autónomos del sector de la hostelería. Esta recomendación, que ha acaparado la atención de los medios, podría significar una transición del IVA del 10% actual al tipo general del 21% para restaurantes y servicios de alojamiento, lo que tendría un impacto significativo en el sector.
Según un análisis realizado por la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), mantener el IVA reducido representa una pérdida de recaudación de aproximadamente 7.000 millones de euros, lo que equivale a cerca del 0,4% del PIB español. Bruselas justifica esta medida por la necesidad de simplificar el sistema tributario y aumentar los ingresos públicos, ya que considera que el uso de tipos impositivos reducidos en España es especialmente elevado.
La recomendación de Bruselas se incluye en las orientaciones económicas y presupuestarias que la Unión Europea ha dirigido a España para el resto de 2026. En un informe publicado durante el verano, la CE destacó que el país presenta una de las diferencias más marcadas de la UE entre los tipos efectivos y las exenciones del IVA. En particular, los servicios de hostelería y restauración son identificados como áreas de “gran incidencia presupuestaria” con un efecto redistributivo limitado.
El sector hostelero ha reaccionado de manera contundente ante esta propuesta. Los representantes de las patronales han expresado su preocupación sobre cómo un aumento del IVA afectaría a los precios, la demanda y la competitividad turística. Advierte que la subida del impuesto probablemente se trasladaría a los consumidores, lo que podría perjudicar a la industria en un momento en que se busca la recuperación económica.
Actualmente, el IVA que aplican los servicios de hostelería y restauración en España se sitúa en el 10%, mientras que el tipo general es del 21%. La eliminación del tipo reducido se propone para operaciones afectadas, lo que podría cambiar el panorama fiscal del sector. Este cambio es parte de un debate más amplio sobre la estructura impositiva y la sostenibilidad de las finanzas públicas en el país.
Contexto: La situación fiscal de España ha sido objeto de debate, especialmente a medida que el gobierno intenta equilibrar la recuperación económica post-pandemia con la presión de cumplir con los criterios de déficit marcados por la Unión Europea. En este contexto, la recaudación tributaria y la eficacia del sistema impositivo son temas centrales, especialmente para sectores clave como el turismo y la hostelería, que representan una parte significativa de la economía española.