A partir de hoy, 20 de agosto de 2026, los españoles pueden destinar el total de sus ingresos a consumo, ahorro e inversión, ya que han dedicado los 231 días anteriores del año a cumplir con sus obligaciones fiscales. Este hallazgo se refleja en el informe anual elaborado por la Fundación Civismo, que examina la carga tributaria soportada por los hogares españoles desde 2013. Este concepto, conocido como el 'Día de la Liberación Fiscal', indica que este año se ha retrasado dos días respecto al 2025.
El cálculo de esta fecha se realiza dividiendo el total de impuestos y cotizaciones pagadas por los hogares entre la renta familiar amplia. El resultado se multiplica por el número de días del año, ajustando el cálculo mediante diversos mecanismos correctores. En 2026, los ingresos tributarios ascendieron a 325.356 millones de euros, lo que representa un incremento del 10,4% en comparación con el año anterior.
La situación fiscal presenta un panorama complicado para el gobierno actual, ya que la presión fiscal ha aumentado debido a nuevas cargas impositivas, incluyendo el Mecanismo de Equidad Intergeneracional de las pensiones y una nueva tasa de basuras. Desde la llegada de Pedro Sánchez a la Moncloa, la cifra de días dedicados a impuestos ha crecido en 58 días.
A pesar de que el Estado ha estado operando con presupuestos prorrogados durante tres años, los ingresos fiscales mostraron un crecimiento notable en 2025, superando en más de cuatro puntos el PIB nominal. Este crecimiento, del 10,4%, ha sido un factor determinante en la modificación de la fecha del 'Día de la Liberación Fiscal'.
La Fundación Civismo, un 'think tank' de enfoque liberal, ha utilizado esta metodología para visibilizar la carga fiscal y su impacto en la economía familiar. Este tipo de informes busca generar conciencia sobre el esfuerzo financiero que representan los impuestos para los ciudadanos.
Contexto: Desde 2013, la Fundación Civismo ha proporcionado una perspectiva sobre el impacto de la fiscalidad en la economía de los hogares en España. El aumento de la presión fiscal y la implementación de nuevas tasas ha suscitado inquietudes sobre la sostenibilidad fiscal y el impacto en el consumo. En este contexto, los debates sobre la política fiscal y el uso de los ingresos públicos son cada vez más relevantes en la esfera política y social del país.