El Real Decreto-ley 26/2026, promulgado el 29 de septiembre de 2026, establece cambios significativos en la tributación de las viviendas desocupadas en España, especialmente para los propietarios de segundas residencias y apartamentos vacacionales. Este decreto, que aún necesita la convalidación del Congreso, busca movilizar inmuebles que permanecen sin uso hacia el mercado, con el fin de abordar la crisis de vivienda en el país.
Una de las principales modificaciones afecta a la imputación de rentas inmobiliarias en el IRPF. Esta medida implica que, a partir de 2027, Hacienda considerará que ciertos inmuebles generan una renta potencial, independientemente de si el propietario recibe alquileres. Actualmente, los propietarios ya deben incluir en su base imponible una cantidad calculada a partir del valor catastral de sus propiedades desocupadas.
Antes de esta reforma, el cálculo de la renta imputada se realizaba de forma individual para cada propiedad, aplicando generalmente un porcentaje del 2% sobre el valor catastral, y un 1,1% en casos donde se cumplen ciertas condiciones respecto a la revisión de dichos valores. Este sistema significa que la cantidad resultante se incorpora al IRPF y tributa en función del tipo marginal del contribuyente, aunque no implica un pago directo de esos porcentajes a Hacienda.
Es importante mencionar que la vivienda habitual está exenta de este mecanismo, así como los periodos en que un inmueble esté legalmente alquilado, ya que los ingresos generados en tales situaciones se someten a tributación normal. Sin embargo, la nueva normativa busca penalizar a los propietarios que mantengan sus viviendas vacías, incrementando así los recargos municipales en el IBI para aquellos inmuebles que permanezcan desocupados.
Recientemente, la ministra de Vivienda admitió que algunos de los decretos aún estaban pendientes de formalización, lo que ha generado inquietud entre ciertos sectores. Por ejemplo, se ha reportado que algunos propietarios que anteriormente obtenían ingresos de sus propiedades han visto una drástica disminución en sus ganancias, como lo evidenció un empresario que cerró el día con solo 12 euros tras un día normal de ingresos de 3.000 euros.
Contexto: En los últimos años, el mercado inmobiliario en España ha enfrentado desafíos significativos, incluyendo un aumento de la demanda de viviendas y una escasez de oferta, especialmente en áreas urbanas. El IBEX 35 y otras instituciones del sector han mostrado preocupación por la creciente dificultad de acceso a la vivienda, lo que ha llevado al Gobierno a implementar nuevas políticas que buscan equilibrar el mercado y facilitar el acceso a la vivienda para los ciudadanos. Las reformas fiscales propuestas se enmarcan dentro de un esfuerzo más amplio para regular el sector inmobiliario y garantizar que las propiedades no utilizadas contribuyan al bienestar social y económico del país.