El abogado y economista David Jiménez ha advertido sobre la confusión que existe en relación con el uso de fideicomisos para ahorrar impuestos en herencias en España. A pesar de que se ha popularizado en redes sociales como una solución fiscal, Jiménez aclara que esta figura no tiene equivalentes directos en el sistema jurídico español, que se basa en el Código Civil.
En países como Estados Unidos o Reino Unido, los fideicomisos permiten que una persona disponga que sus bienes sean administrados por un tercero tras su fallecimiento, antes de ser entregados a los herederos bajo ciertas condiciones. Sin embargo, en España, la opción más similar es la sustitución fideicomisaria, definida en el artículo 781 del Código Civil. En este caso, un primer heredero, denominado fiduciario, gestiona los bienes durante un periodo específico antes de que estos se transfieran a un segundo heredero, el fideicomisario.
Jiménez sostiene que esta figura puede ser beneficiosa en situaciones familiares particulares, como cuando hay herederos con discapacidades. Sin embargo, enfatiza que no se debe considerar como un mecanismo para replicar las ventajas fiscales de los fideicomisos anglosajones. Además, recuerda que en diversas comunidades autónomas de España existen bonificaciones significativas en el Impuesto de Sucesiones, especialmente en las transmisiones entre padres e hijos. Por lo tanto, emplear estructuras complejas con el único objetivo de disminuir la carga tributaria podría no ser adecuado en muchos casos.
El experto también menciona que las ventajas fiscales se pueden encontrar en las herencias que involucran patrimonio empresarial o societario. Según Jiménez, el impacto fiscal dependerá de la comunidad autónoma y de las circunstancias específicas de cada caso, lo que subraya la necesidad de un asesoramiento legal adecuado en estos temas.
La necesidad de viviendas en España es otro de los temas candentes en la actualidad económica. Carmen Pérez-Pozo, experta en gestión patrimonial, señala que el aumento demográfico ha hecho que la demanda de viviendas crezca, mientras que desde 2008 se ha reducido la construcción de nuevas propiedades. Por su parte, Santiago Niño Becerra, economista, ha indicado que el panorama actual podría llevar a que una persona tuviera que trabajar hasta los 80 años para poder adquirir una vivienda.
Contexto: Desde la crisis económica de 2008, el mercado inmobiliario español ha enfrentado múltiples desafíos, incluyendo una disminución en la construcción de nuevas viviendas. Este contexto ha generado preocupaciones sobre la accesibilidad de la vivienda, especialmente para las nuevas generaciones. Además, la legislación sobre herencias y sucesiones varía significativamente entre comunidades autónomas, lo que puede influir en las decisiones patrimoniales de las familias en España. Las bonificaciones en el impuesto de sucesiones son cruciales para facilitar la transmisión de bienes dentro de las familias, resaltando la importancia de contar con un asesoramiento adecuado en la gestión patrimonial.