El coste total de las olas de calor, la sequía y los incendios que azotaron Francia durante el verano de 2026 ha sido estimado en al menos 16.000 millones de euros, según un informe de la Comisión de Finanzas de la Asamblea Nacional francesa. Este cálculo se presenta como referencia para el debate del presupuesto de 2027 y subraya la urgencia de aumentar el gasto público destinado a la adaptación al cambio climático.
La comisión, bajo la dirección del diputado de La Francia Insumisa, Eric Coquerel, detalla que el impacto directo en la actividad económica es de aproximadamente 3.000 millones de euros, lo que representa un descenso de 0,1 puntos del PIB. Este impacto se ha calculado en base a datos proporcionados por el INSEE y el Tesoro. El sector agrícola fue el más perjudicado, con disminuciones significativas en algunos cultivos, aunque su escasa representación en la economía francesa limita el efecto total sobre el crecimiento.
Comparadas con las olas de calor de 2003, que resultaron en la muerte de 15.000 personas, las de 2026 han tenido un impacto similar. El informe, también mencionado por Le Monde, desglosa el coste en diferentes áreas, incluyendo 1.300 millones de euros en ayudas a agricultores, 700 millones de euros en un aumento del presupuesto para Sanidad y 300 millones de euros destinados a la prevención y extinción de incendios.
Las pérdidas en el sector agrícola se estiman en 10.000 millones de euros, cifra que ha generado controversia debido a su origen en datos proporcionados por sindicatos agrícolas. Sin embargo, la cifra total se aproxima a la estimación hecha en agosto por la ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut, quien había situado el coste entre 10.000 y 15.000 millones de euros.
Además, se han contabilizado 11.000 millones de euros en costos soportados por hogares y empresas, que incluyen 500 millones de euros en daños asegurados por incendios, 800 millones de euros por el aumento de las facturas de electricidad y cerca de 10.000 millones de euros en pérdidas agrícolas. Esta última cifra ha sido objeto de discusión, ya que se basa en estimaciones de organizaciones sindicales.
A raíz de esta evaluación, la misión parlamentaria sugiere que Francia debería destinar entre 10.000 y 13.600 millones de euros de gasto público adicional en 2027 para hacer frente a futuros episodios de calor extremo.
Contexto: Desde el verano de 2022, Francia ha experimentado un aumento en la frecuencia y severidad de eventos climáticos extremos, lo que ha llevado a la implementación de diversas medidas de adaptación y mitigación por parte del gobierno. La Asamblea Nacional ha estado discutiendo la necesidad de un marco presupuestario que contemple estos desafíos, mientras el sector agrícola sigue siendo uno de los más vulnerables a la variabilidad climática. La preocupación por el impacto del cambio climático en la economía francesa ha impulsado debates sobre la sostenibilidad y la resiliencia de los sectores más afectados.