El Índice de Precios de Consumo (IPC) general en España se mantuvo en un 3,2% en junio de 2026, igual que en mayo, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Al mismo tiempo, la inflación subyacente, que excluye alimentos no elaborados y productos energéticos, experimentó una ligera disminución, situándose en 2,9%, una décima menos que el mes anterior. Estos datos fueron publicados el 15 de julio de 2026.
El grupo de vivienda lideró el aumento en el IPC con una tasa anual del 4,7%, un incremento significativo que se atribuye principalmente a la subida de los precios de la electricidad, que aumentó un 16,1%, y del gas, que subió un 10%. Esta tendencia alcista en los precios de la energía podría influir en el IPC del mes de julio.
En contraste, el grupo de transporte mostró una variación anual que se redujo en más de dos puntos, alcanzando el 5,1%. Este descenso se debe a la caída en los precios de combustibles y lubricantes para vehículos personales, en comparación con el aumento registrado en junio de 2025.
La inflación de alimentos y bebidas no alcohólicas también experimentó una moderación, bajando hasta el 1,9% en junio, lo que representa una disminución de tres décimas respecto al 2,2% de mayo, marcando así la tasa interanual más baja desde principios de 2025. Sin embargo, el Gobierno ha comenzado a retirar algunas subvenciones relacionadas con la electricidad y los combustibles, lo que podría afectar a la percepción de inflación en los próximos meses.
Desde marzo, el Gobierno español ha implementado un paquete de medidas para mitigar el impacto del conflicto en Irán sobre la economía doméstica. Este paquete fue renovado en junio, aunque con un enfoque más limitado, concentrando las ayudas en grupos profesionales específicos. Además, las ayudas a los combustibles se han transformado en una bonificación que se irá reduciendo hasta su desaparición en un plazo de tres meses.
Contexto: En los últimos meses, la inflación en España ha sido un tema central de preocupación, especialmente en relación con los precios de la energía y los alimentos. El Banco Central Europeo ha estado monitorizando de cerca la situación económica, y el aumento en los precios de los combustibles ha llevado a ajustes en la política fiscal del Gobierno. La economía española, que se ha visto afectada por diversos factores globales, continúa enfrentando desafíos en su recuperación post-pandemia, lo que hace que las decisiones gubernamentales sobre subsidios y ayudas sean cruciales para el bienestar de los ciudadanos.