En marzo de 2026, España ha alcanzado una tasa de inflación del 3,4%, convirtiéndose en la economía más afectada de las cinco grandes de la Unión Europea. Este aumento, que eleva el índice de precios en comparación con el 2,5% del mes anterior, se sitúa por encima de la media de la UE, que es del 2,8%.
La AIReF ha advertido que el déficit público en España aumentará este año, marcando la primera subida desde 2020. Este contexto se debe en gran parte al impacto de la guerra en Irán, que ha encarecido los precios de los carburantes y ha contribuido a la escalada inflacionaria. A nivel europeo, solo siete países presentan una inflación superior a la española, siendo Rumanía la más alta con un 9%.
La inflación subyacente en España también ha experimentado un aumento, pasando del 2,7% en febrero al 2,9% en marzo. Este incremento se atribuye al encarecimiento de los servicios, que han mantenido la inflación en un 3,2%. En comparación, la inflación subyacente en la UE ha disminuido levemente del 2,3% al 2,2% durante el mismo período.