El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que impacta directamente a los profesionales y autónomos societarios en España, obligando a Hacienda a aplicar todas las consecuencias de una simulación fiscal. La resolución, conocida como sentencia 990/2026 y emitida el 24 de julio, determina que la Agencia Tributaria no puede atribuir ingresos a la persona física relacionada con una sociedad y, al mismo tiempo, mantener esos ingresos en la base imponible de la empresa. Este fallo podría resultar en la devolución del Impuesto sobre Sociedades a las empresas afectadas, incluso en situaciones en las que no se pueda cobrar el IRPF al socio debido a la prescripción del mismo.
Sonsoles Rexach, fiscalista en Ágora Legal & Gestión, explicó que si Hacienda decide considerar que las rentas pertenecen al socio físico, también debe corregir la tributación de la sociedad, incluso si el plazo para exigir el IRPF ha expirado. Este escenario podría llevar a una situación inusual en la que la Agencia Tributaria no solo pierde la posibilidad de cobrar el IRPF, sino que también debe devolver a la sociedad el exceso de Impuesto sobre Sociedades que se había ingresado.
El Tribunal ha subrayado que la prescripción del IRPF no permite a Hacienda conservar otro impuesto, lo que ha generado preocupación en el ámbito empresarial. Este fallo puede tener repercusiones en las regularizaciones de sociedades interpuestas, donde Hacienda considera que las empresas se utilizan para canalizar ingresos que realmente pertenecen a los socios.
En el caso que motivó esta sentencia, la sociedad investigada tenía como socio principal y administrador único a una persona que poseía el 88,53% del capital. La inspección de Hacienda concluyó que algunos servicios facturados por la empresa fueron realmente prestados por este socio, dado que la entidad carecía de recursos propios suficientes. Según la Agencia Tributaria, se trataba de una "simulación relativa", lo que llevó a la conclusión de que las rentas debían ser gravadas en el IRPF del socio y no en el Impuesto sobre Sociedades.
Este cambio en la interpretación de Hacienda podría causar un impacto significativo en cómo se gestionan las obligaciones fiscales de las sociedades y sus socios en España. La necesidad de revisar los criterios fiscales aplicados podría llevar a una reevaluación de las estrategias utilizadas por muchas empresas para la gestión de sus ingresos y gastos.
Contexto: La sentencia del Tribunal Supremo llega en un momento en que las normativas fiscales en España están bajo un examen más riguroso, especialmente en lo que respecta a las sociedades interpuestas. La Agencia Tributaria ha intensificado sus esfuerzos para combatir el fraude fiscal, lo que ha resultado en un aumento de las inspecciones y auditorías. En este contexto, un fallo como el de la sentencia 990/2026 refuerza la importancia de la correcta atribución de ingresos y la necesidad de que las empresas se ajusten a las normativas fiscales vigentes. La evolución de la legislación fiscal y las directrices de la Agencia Tributaria continúan siendo fundamentales para el entorno empresarial en España.