Los precios de alimentos esenciales, como cereales, azúcar y algunas verduras, están a punto de experimentar un aumento significativo en España debido a la guerra en Irán. Este incremento se debe a la combinación del elevado coste de los combustibles y fertilizantes, que ya ha comenzado a afectar a las cadenas de suministro.
Durante marzo, periodo crítico para muchas plantaciones, se requiere un uso intensivo de maquinaria, lo que incrementa los gastos de los agricultores. Según estimaciones de COAG, se necesitan hasta cuatro pasadas con tractor en el cultivo de cereales, lo que resulta en un mayor consumo de gasóleo, cuyo precio ha subido notablemente desde principios de mes.
Este contexto económico no solo impactará el precio del pan y galletas, sino que también afectará a otros productos básicos. Los agricultores están actualmente realizando compras significativas de productos químicos en un momento de alta demanda, lo que anticipa un aumento en los costes de producción y, en consecuencia, en los precios al consumidor.