La normativa vigente desde 2022 establece que los consumidores tienen derecho a una garantía de hasta tres años en la compra de dispositivos electrónicos, lo que reduce la necesidad de contratar garantías extendidas. Esta ley, que protege a los usuarios, también obliga a los fabricantes a mantener un stock de piezas de repuesto durante diez años tras el lanzamiento de sus productos.
Expertos en finanzas, como Gabriel García, advierten sobre los riesgos de pagar por garantías adicionales, sugiriendo que muchos consumidores lo hacen sin informarse adecuadamente. En sus publicaciones en TikTok, García enfatiza que la mayoría de las personas adquiere estas garantías sin reflexionar sobre su verdadera necesidad.
El auge del consumismo ha llevado a los ciudadanos a realizar múltiples compras diarias, especialmente en tecnología, donde el uso de protectores y fundas se ha vuelto común. Sin embargo, esto no justifica el gasto extra en garantías que, según los expertos, podría evitarse si se conoce mejor la normativa de defensa del consumidor.