El Ministerio de Finanzas de Alemania está considerando la implementación de un nuevo impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas del sector petrolero, motivado por el incremento de los precios energéticos debido a la guerra en Irán. Según la revista alemana 'Der Spiegel', el ministro Lars Klingbeil ha expresado su descontento con el aumento en los precios de la gasolina recientemente.
Klingbeil, que forma parte de la coalición que incluye al CDU/CSU del canciller Friedrich Merz y al Partido Socialdemócrata (SPD), ha instado a evaluar las posibles consecuencias de esta nueva tasa sobre la economía alemana. El Ministerio ha empezado a estudiar tanto la estructura del impuesto como otras medidas para mitigar el impacto del aumento de precios energéticos.
Este tipo de impuesto ya fue aplicado en 2022 tras el inicio del conflicto en Ucrania, cuando el Gobierno recaudó aproximadamente 2.000 millones de euros con una tasa del 33% sobre los precios que superaban un 20% del promedio de los dos años anteriores.