La tasa de ahorro de los hogares en España se ha estabilizado en un 11,94% de la renta disponible, cifra que refleja una significativa pérdida de capacidad financiera en comparación con la media de la eurozona, que es del 14,44%. Este porcentaje representa una desventaja de 2,5 puntos porcentuales respecto a otros países de la moneda única, lo que sitúa a España por detrás de naciones como Alemania y Francia.
El ahorro de las familias españolas se ve afectado por un menor ingreso neto y por los altos costos de la vivienda, que consumen hasta el 36% de los ingresos destinados al alquiler. A pesar de un aumento en el consumo y la inflación tras la pandemia, la cultura del ahorro en España muestra debilidades estructurales, evidenciadas por un continuo desgaste en el ahorro acumulado.
En comparación, Italia se encuentra más cerca con una tasa de ahorro del 10,64%, mientras que Grecia y Rumanía presentan tasas de ahorro muy bajas o negativas. El análisis de la última década indica que, antes de la pandemia, el ahorro en España ya mostraba signos de vulnerabilidad, con un mínimo registrado del 5,26% en 2018.