El precio del brent ha superado los 100 dólares esta semana debido a recientes ataques en el Golfo Pérsico, lo que representa una buena noticia para el Kremlin. En 2025, los ingresos fiscales de Rusia por hidrocarburos cayeron drásticamente, alcanzando solo 5,2 billones de rublos (aproximadamente 57.000 millones de euros) en comparación con 8,8 billones (cerca de 96.800 millones de euros) en 2024.
Este descenso se debió a un descuento en la venta de crudo y a una disminución en la producción. Rusia exporta alrededor de siete millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía. Sin embargo, el petróleo ruso se vende con un descuento de entre 15 y 30 dólares por barril respecto al precio del Brent, lo que limita los beneficios esperados del aumento de precios.
Así, aunque el encarecimiento del crudo podría suponer un alivio para el presupuesto federal, la situación se complica por las sanciones occidentales que han afectado su competitividad en el mercado internacional.