La Comisión Europea ha expresado su descontento por el reciente acuerdo alcanzado el 9 de octubre de 2026 por parte de los países miembros sobre la integración de los mercados financieros de la Unión Europea. Este pacto, aprobado por los ministros de Finanzas de la UE, incluye aspectos fundamentales para reforzar los mercados de capitales, pero ha sido objeto de críticas por no cumplir con las expectativas iniciales del Ejecutivo comunitario.
El acuerdo otorga a la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA), con sede en París, el poder de supervisar plataformas de negociación importantes, cámaras de contrapartida y depositarios de valores, así como proveedores de criptoactivos. Sin embargo, se ha excluido a actores clave como Deutsche Börse de Alemania y Bolsas y Mercados Españoles (BME), lo que ha llevado a la comisaria de Servicios Financieros, Maria Luís Albuquerque, a lamentar que se haya reducido el nivel de ambición necesario para lograr los objetivos del paquete de integración y supervisión de mercados.
La comisaria Albuquerque ha señalado que la propuesta actual desincentiva a los operadores a alcanzar una escala suficiente en el ámbito europeo. Este acuerdo, liderado por la presidencia irlandesa del Consejo de la UE, busca incrementar las competencias de la ESMA, permitiendo una supervisión más coherente de los operadores del mercado que son considerados fundamentales para la economía de la UE.
En contraste con las propuestas iniciales, el pacto ha dejado fuera a cuatro centros de negociación, tres cámaras de contrapartida y dos depositarios de valores. Estas entidades, que la comisaria ha calificado como “claramente significativas”, no estarán bajo la supervisión directa de la ESMA, lo que implica que menos entidades estarán bajo control regulatorio. Además, el acuerdo limita los controles sobre criptoactivos solo a los mayores proveedores y ajusta los criterios para clasificar a otras firmas como significativas.
Según Albuquerque, la reducción en el número de entidades supervisadas por la ESMA podría afectar la confianza en el mercado y la efectividad de la supervisión. A pesar de las intenciones de fortalecer la regulación, el acuerdo actual podría resultar en un marco menos robusto para la supervisión de los mercados financieros en la UE.
Contexto: La integración de los mercados financieros europeos ha sido una prioridad para la UE, especialmente tras la crisis financiera de 2008, que reveló la necesidad de una supervisión más efectiva. La ESMA se estableció en 2011 con el objetivo de mejorar la protección de los inversores y fomentar la estabilidad financiera. La creación de un marco regulatorio robusto para los criptoactivos y el fortalecimiento de la supervisión de los mercados de capitales son pasos clave hacia una mayor cohesión en el mercado único europeo.