Self Bank ha realizado una actualización en su oferta de depósitos, mejorando la rentabilidad para los ahorradores tras el aumento de tipos de interés por parte del BCE. La entidad ha lanzado depósitos a corto plazo con una TAE del 2,55% tanto para plazos de 3 como de 6 meses. Además, ofrece un depósito de bienvenida para nuevos clientes o nuevos saldos, que ofrece una TAE del 2,75% a 12 meses sin requerir vinculación alguna.
Una de las características distintivas de Self Bank es que los intereses se liquidan de manera trimestral, permitiendo a los clientes recibir rentas sin tener que esperar al vencimiento del depósito. También han introducido un nuevo producto, un depósito a 24 meses, que ofrece una TAE del 2,75% y abono mensual de intereses, aunque no se puede cancelar durante los primeros seis meses. Tras este periodo, la penalización por cancelación es únicamente del 0,5%.
Para complementar su oferta, Self Bank ha presentado depósitos a 3 y 12 meses que están vinculados a la inversión. Estos depósitos alcanzan una remuneración del 3,00% TAE si el cliente invierte al menos el 30% del importe del depósito en alguno de los fondos gestionados por Singular AM dentro de los cinco días posteriores a la contratación. Esta estrategia busca combinar el ahorro tradicional con la inversión a largo plazo, ofreciendo a los clientes la posibilidad de proteger y aumentar su patrimonio en un entorno inflacionario.
Javier Sánchez, director de negocio de Self Bank, ha comentado que el objetivo de la entidad es fomentar una mayor planificación de la inversión, más allá del ahorro convencional, y permitir a los clientes acceder a opciones que favorezcan el crecimiento de su capital. Con estos nuevos productos, Self Bank no solo incrementa el tipo medio del sector en productos a plazo, sino que también se posiciona como competidor de las cuentas remuneradas más atractivas del mercado.
Contexto: La mejora en la oferta de depósitos de Self Bank se produce en un momento en el que el euríbor y otros indicadores de tipos de interés han aumentado, lo que ha llevado a diversas entidades financieras a ajustar sus productos de ahorro. Este tipo de cambios son significativos para los ahorradores en España, que buscan maximizar la rentabilidad de sus inversiones en un contexto económico de incertidumbre y alta inflación. Además, la competencia entre bancos para ofrecer mejores condiciones en depósitos y cuentas remuneradas se intensifica con el objetivo de atraer más clientes, lo que puede beneficiar a los consumidores en términos de opciones y rentabilidad.