La deuda nacional mundial supera los 120 billones de dólares, con los Estados Unidos liderando con un PIB de más de 31 billones de dólares. La Unión Europea sigue con casi 23 billones, mientras que China alcanza 19 billones, representando estos tres bloques más de la mitad del PIB global.
El informe del Banco de Pagos Internacionales indica que la deuda en Estados Unidos equivale a 2,5 veces su PIB, mientras que en la zona euro es de 2,4 veces y en China llega a 3 veces. La deuda pública se sitúa en 1,1 veces el PIB en Estados Unidos y 0,9 veces en Europa, con la deuda privada en 1,4 y 1,5 veces respectivamente.
Para lidiar con el aumento de la deuda, es crucial el crecimiento del PIB, que puede incrementarse a través de la mejora en la productividad, el aumento de las horas trabajadas y la inflación. La demografía, en especial la natalidad y la migración, influye en la población activa, mientras que la productividad se ve afectada por la inversión en capital y desarrollo.