El yen japonés experimentó un aumento de hasta un 1,4 % frente al dólar en Tokio, aunque posteriormente perdió gran parte de esta ganancia debido a la volatilidad del mercado. Esta situación se produjo tras la intervención conjunta de Japón y los Estados Unidos en el mercado de divisas, la primera desde 1998, para frenar el declive del yen, que se encontraba en niveles mínimos en casi 40 años.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, anunció el 31 de julio que el Ministerio de Finanzas japonés, en colaboración con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, llevó a cabo esta intervención en el mercado chino para adquirir yenes. La cantidad de yenes comprados no fue revelada, pero Katayama indicó que la acción fue motivada por la “volatilidad excesiva y los movimientos desordenados” del yen.
En respuesta a esta intervención, el expresidente estadounidense Donald Trump la calificó como un símbolo de amistad entre Japón y Estados Unidos. Por su parte, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, expresó su apoyo a las medidas adoptadas por Japón, resaltando la importancia de corregir la “considerable infravaloración” del yen. Bessent también respaldó las políticas fiscales de la ministra Takaichi, a pesar de las dudas que estas han suscitado en los mercados de bonos.
Katayama enfatizó la “comunicación fluida” entre Tokio y Washington y no descartó la posibilidad de futuras intervenciones coordinadas en el mercado de divisas. Esta medida se enmarca dentro de las políticas económicas conocidas como Abenomics, implementadas desde 2013 por el ex primer ministro Shinzo Abe, que buscan reactivar la economía japonesa tras décadas de estancamiento y deflación.
El impacto inmediato de esta intervención se vio reflejado en el comportamiento del yen, que, tras inicialmente registrar un ligero descenso, logró una apreciación notable durante la mañana. Sin embargo, la inestabilidad del mercado llevó a que el yen recortara gran parte de su aumento, lo que apunta a un entorno económico complicado para la moneda japonesa.
Contexto: La intervención en el mercado de divisas por parte de Japón y Estados Unidos se produce en un contexto de creciente preocupación por la depreciación del yen, lo cual ha afectado la competitividad de las exportaciones japonesas. Las políticas monetarias y fiscales en Japón se han centrado en estimular la economía después de un largo periodo de baja inflación y crecimiento estancado. La relación entre ambos países ha sido clave en este proceso, y las recientes medidas reflejan la importancia de la cooperación internacional en el ámbito financiero.