La falta de ahorro se ha convertido en un indicador preocupante para muchas familias en España, especialmente ante el aumento del coste de la vida. Natalia de Santiago, experta en finanzas personales, señala que el 10% de los ingresos netos anuales debería ser el mínimo reservado para evitar la vulnerabilidad financiera.
Durante su intervención en el pódcast Rompiendo el mercado, De Santiago destacó que una economía doméstica frágil puede identificarse cuando no se logra ahorrar esta proporción. También enfatizó que el ahorro debe ser visto como un hábito consciente en la planificación financiera, y no como el remanente tras cubrir todos los gastos mensuales.
La especialista explicó que las finanzas personales cambian a lo largo de la vida, con periodos de ingresos bajos y momentos de mayores responsabilidades económicas, como la formación de una familia o la compra de una vivienda. Por ello, insta a adoptar el ahorro como un hábito regular, similar a cuidar la alimentación o hacer ejercicio.