La adopción de criptomonedas y activos digitales por parte de la industria financiera está en plena expansión, con más del 20% de los gestores de activos globales ya incorporando estos instrumentos en sus estrategias. Este cambio está revolucionando el panorama financiero, donde empresas como Binance se convierten en actores clave al facilitar conexiones entre los mercados tradicionales y la economía digital.
El mercado de las stablecoins ha alcanzado una capitalización de 300.000 millones de dólares, convirtiéndose en un componente esencial de la nueva economía digital. Su uso se ha disparado, con un volumen medio diario de aproximadamente 3,1 billones de dólares, lo que las coloca como el segundo medio de intercambio más utilizado a nivel global, solo detrás del sistema Automated Clearing House (ACH) de Estados Unidos.
Estas monedas digitales permiten a las empresas mover capital de manera rápida y eficiente, ofreciendo liquidación casi instantánea y disponibilidad operativa continua. La integración de estas tecnologías no solo beneficia a los usuarios individuales, sino que también responde a las necesidades de las empresas que buscan optimizar sus operaciones financieras.