La compañía Moeve, anteriormente conocida como Cepsa, anunció una inversión de 8.000 millones de euros durante los próximos cinco años en España. Este esfuerzo está dirigido a potenciar la resiliencia del país, enfocándose en la importancia de los territorios rurales para lograr este objetivo. El consejero delegado, Maarten Wetselaar, subrayó que la pandemia ha revelado la vulnerabilidad del sistema actual, haciendo hincapié en la necesidad de diversificación en la producción energética.
En su intervención en la jornada "Hacemos futuro", Wetselaar enfatizó que “es imposible tener un país como España resiliente sin que los territorios rurales tengan éxito”. Además, destacó que la empresa busca establecer "licencias sociales" que aseguren una buena relación con las comunidades locales, promoviendo una gestión proactiva que escuche las necesidades de la población antes de que surjan quejas.
La inversión también se destinará al desarrollo de un "porfolio nacional" que incluya más energías y gases renovables, con un enfoque particular en el hidrógeno verde. Proyectos como la planta de Palos de la Frontera en Huelva se beneficiarán de esta estrategia, utilizando energía renovable proveniente de regiones como Galicia.