El 15 de abril de 2026, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, realizó una rueda de prensa en la Casa Blanca, donde abordó la situación actual en el estrecho de Ormuz. En esta conferencia, Bessent destacó que las negociaciones con Irán están avanzando y se espera que se logre un acuerdo en breve para garantizar la libre circulación en esta estratégica vía marítima.
La importancia del estrecho de Ormuz radica en que representa un paso marítimo vital por el que transita aproximadamente el 20% del petróleo y el gas a nivel mundial. Desde el inicio de un conflicto a finales de febrero, la circulación por esta ruta ha estado interrumpida, lo que ha provocado un aumento significativo en los precios de estos recursos. Bessent mencionó que en este momento hay cientos de barcos, posiblemente hasta mil, anclados a la espera de poder partir.
Bessent, en declaraciones a CNBC, afirmó que existe la posibilidad de que se alcance un acuerdo hoy o mañana, lo que permitiría abrir el estrecho y avanzar hacia una normalización de la situación. El secretario también hizo énfasis en que el acuerdo no solo afectaría el flujo de energía, sino también otros productos como fertilizantes, productos refinados y diversos gases industriales. "Podríamos ver un importante repunte en las ventas a medida que bajen esos precios", añadió.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un ultimátum a Irán, señalando que esta ronda de negociaciones representa su "última oportunidad" para alcanzar un pacto. Trump advirtió que, si no se llega a un acuerdo, las consecuencias para el régimen iraní podrían ser severas. A pesar de la tensión en la región, Bessent observó que algunos barcos ya están zarpando, lo que sugiere que hay movimiento en medio de la crisis.
El conflicto en el estrecho de Ormuz ha tenido repercusiones significativas en el mercado energético global, afectando tanto a precios de combustibles como a la disponibilidad de otros productos esenciales. La situación ha llevado a un marcado aumento en la preocupación por la estabilidad del suministro energético y las repercusiones económicas que podrían surgir si la crisis se intensifica aún más.
Contexto: Desde el estallido del conflicto en Oriente Próximo a finales de febrero de 2026, el estrecho de Ormuz ha estado bajo un bloqueo que ha impactado negativamente el comercio internacional de energía. Las conversaciones entre Estados Unidos e Irán son una respuesta a la crisis y buscan restablecer el flujo comercial en esta vital ruta marítima. La interrupción ha generado una escalada en los precios del petróleo y del gas, lo que afecta a los mercados globales y a la economía española, donde el sector energético es crucial. La situación actual pone de manifiesto la necesidad de estabilizar el comercio en esta región para evitar repercusiones más amplias en la economía global.