La Comisión Europea ha expresado su preocupación sobre la dependencia de la industria europea de las importaciones chinas, considerándola "insostenible". En respuesta, se ha decidido limitar los fondos europeos para proyectos renovables que utilicen equipos procedentes de China. Esta medida también afecta a otros países no comunitarios, pero el foco está en el gigante asiático, debido a los riesgos asociados a la seguridad de las infraestructuras críticas de la UE.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, enfatizó la necesidad de aumentar la autosuficiencia energética de Europa. En declaraciones realizadas en Ereván, destacó la importancia de las energías renovables y la energía nuclear como alternativas más económicas y fiables, dado que actualmente la UE importa el 57% de su consumo energético.
Las empresas europeas están solicitando medidas que fortalezcan la industria renovable local y promuevan el uso de moléculas verdes. Bruselas ha subrayado la urgencia de estas acciones en un contexto de creciente volatilidad de los precios de los combustibles fósiles, exacerbada por la guerra en Irán y la crisis en Ucrania.