El Valencia Silicon Cluster (VaSiC) ha sido aceptado como nuevo miembro de la alianza industrial de semiconductores que promueve la Comisión Europea. Este foro actúa como un asesor para Bruselas en el desarrollo de una estrategia para un sector considerado esencial para la autonomía tecnológica de Europa. VaSiC se convierte en el tercer clúster territorial en unirse a esta alianza, después de Silicon Saxony en Alemania y Nouvelle-Aquitaine en Francia.
La alianza, que cuenta con aproximadamente 130 organizaciones, incluye a fabricantes, proveedores tecnológicos, empresas que utilizan chips, universidades y centros de investigación. Algunos de los nombres destacados en este grupo son ASML, Intel, Infineon, GlobalFoundries, NXP, STMicroelectronics, Bosch, imec, Fraunhofer y CEA-Leti. Su función principal es proporcionar diagnósticos, hojas de ruta y recomendaciones que se transmiten a la Comisión y al Consejo Europeo de Semiconductores.
A pesar de su influencia, es importante destacar que esta alianza no tiene competencias para aprobar legislaciones, convocatorias, ni para otorgar ayudas o seleccionar proyectos. La pertenencia a este grupo no asegura acceso preferente a financiación, lo que subraya que su fortaleza reside en su capacidad de influencia más que en recursos económicos directos. VaSiC participará en cuatro grupos de trabajo, que abarcan temas como cadenas de suministro, talento y capacidades, sustancias PFAS y automoción.
El contexto legislativo también es relevante para entender este movimiento. La Comisión Europea presentó el 3 de junio de 2026 su propuesta para revisar la Ley Europea de Chips, que introduce una nueva figura: la región europea de excelencia en semiconductores. Esta nueva etiqueta está destinada a agrupar territorios que cumplan con requisitos específicos, lo que explica por qué clústeres como VaSiC están buscando posicionarse anticipadamente. La solicitud para obtener esta distinción debe ser presentada por una autoridad regional y requiere respaldo del Estado miembro, una estrategia a diez años, un plan de inversión, y una descripción de capacidades industriales y científicas, entre otros criterios.
Contexto: La estrategia de la Unión Europea en el ámbito de los semiconductores es esencial para fortalecer la competitividad del continente. En los últimos años, la escasez de chips ha puesto de manifiesto la importancia de esta industria, que afecta a múltiples sectores, desde la automoción hasta la tecnología de la información. La iniciativa de crear regiones de excelencia busca no solo atraer inversión, sino también fomentar la colaboración entre empresas e instituciones educativas, asegurando que Europa pueda liderar en investigación y producción de semiconductores en un mercado global cada vez más competitivo.