La salida a bolsa de Puig en mayo de 2024 fue un acontecimiento significativo, ya que se valoró a 24,5 euros por acción. Sin embargo, la compañía catalana ha enfrentado un descenso del 36% en su valor bursátil antes de la reciente noticia sobre conversaciones iniciales que llevaron a un aumento del 13% en sus acciones.
Por su parte, Estée Lauder, un gigante del sector cosmético con más de 57.000 empleados, domina el mercado estadounidense y cuenta con un valor de cerca de 190.000 millones de euros. La firma es reconocida por su innovadora estrategia de marketing, que incluye la distribución de muestras gratuitas, una práctica que inició su fundadora.
Ambas compañías, con una rica historia que abarca casi dos siglos, están en una búsqueda de crecimiento en el sector de la belleza y el cuidado facial, lo que podría llevarlas a competir más directamente con líderes como L'Oreal. La compra de Charlotte Tilbury por parte de Puig en 2020 refleja su intención de expandir su presencia en este ámbito.