OpenAI ha modificado recientemente su política para gestionar las quejas de denunciantes, en respuesta a preocupaciones sobre el cumplimiento de normativas en empresas de inteligencia artificial. Esta actualización se produce tras un episodio problemático en mayo de 2024, donde la compañía enfrentó críticas por exigir a empleados salientes que firmaran acuerdos de no menosprecio para conservar su patrimonio. La nueva política podría influir en otras empresas del sector para adoptar medidas similares.
Las regulaciones del gobierno federal prohíben la represalia contra empleados que informan sobre irregularidades, y existen legislaciones como la E.U. AI Act y la ley SB 53 de California que establecen protecciones específicas para las empresas de IA. Sin embargo, OpenAI y Anthropic han presionado en contra de leyes que incluyan estas protecciones, alegando que podrían poner en riesgo secretos comerciales.
El AI Whistleblowing Initiative, fundado en Berlín hace un año, se dedica a investigar y promover la protección de denunciantes en el ámbito de la inteligencia artificial, así como a apoyar a individuos que se atreven a denunciar. Aunque algunas empresas mostraron apoyo, la reacción inicial no fue del todo positiva, evidenciada por una carta de cese y desista enviada a la organización durante una campaña para que las empresas de IA publicaran sus políticas de denuncia.