En los últimos años, la leche ha sido objeto de controversia, siendo considerada perjudicial por algunos expertos. Sin embargo, numerosos estudios están desmintiendo mitos relacionados con su consumo, especialmente en adultos. A pesar de la creencia de que los lácteos son antinaturales para los adultos, la realidad es más matizada.
La idea de que la leche es solo para los bebés y que su consumo en la edad adulta es inadecuado se basa en la suposición de que somos el único mamífero que consume leche en la etapa adulta. No obstante, muchos individuos en el mundo conservan la capacidad de digerir la lactosa gracias a adaptaciones genéticas. Esto pone en duda la recomendación de que todos los adultos deben evitar la leche debido a la intolerancia a la lactosa.
Un estudio realizado en Galicia, que incluyó a 850 participantes, reveló que aunque un 38% de la población presenta algún grado de alteración en el metabolismo de la lactosa, solamente un 2% de aquellos que consumen un vaso de leche experimentan intolerancia sintomática. En el caso del yogur, esta cifra asciende al 8%, lo que sugiere que el consumo moderado de lácteos puede ser seguro para la mayoría.
Además, se ha debatido sobre el impacto de los lácteos en la salud cardiovascular y la mortalidad. Un metaanálisis de 2026, que abarcó 29 cohortes y más de 1,6 millones de participantes, encontró que el consumo de lácteos tiene una relación en forma de "U" con la esperanza de vida. Los resultados sugieren que el consumo óptimo se sitúa entre 250 y 300 gramos diarios, lo que contradice la noción de que su ingesta podría ser dañina.
Por otro lado, la supuesta conexión entre el consumo de lácteos y el cáncer ha sido objeto de estudio. En una revisión paraguas de 2021, se determinó que no hay evidencia que respalde que la leche sea perjudicial para la salud en la mayoría de los casos, siendo su impacto generalmente neutro o incluso positivo en varios escenarios.
Contexto: La leche ha sido un alimento básico en la dieta española durante generaciones, y su consumo ha estado arraigado en la cultura alimentaria del país. A lo largo de los años, el sector lácteo ha enfrentado desafíos debido a la creciente popularidad de las leches vegetales, que a menudo tienen menos nutrientes comparados con la leche de vaca. En este contexto, es vital considerar la evidencia científica actual para formar opiniones informadas sobre los lácteos y su papel en la salud pública.