Moeve, la compañía energética, reportó un beneficio neto ajustado de 458 millones de euros en el primer semestre de 2026, lo que representa un incremento del 41% en comparación con el mismo periodo del año anterior. En términos de beneficio neto, que se calcula bajo las normas internacionales de información financiera (IFRS), la empresa alcanzó 641 millones de euros, un aumento notable respecto a los 182 millones de euros reportados en el primer semestre de 2025.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado de Moeve fue de 1.178 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 61% respecto al año pasado. Este resultado se vio respaldado por la fortaleza y flexibilidad de sus operaciones en un entorno complicado, marcado por tensiones en Oriente Medio y su efecto en los mercados energéticos.
Durante estos seis meses, el precio del barril de crudo Brent se situó en 92,6 dólares, lo que representa un aumento del 29% comparado con el primer semestre de 2025. Además, los márgenes de refino se elevaron a 11,2 dólares, casi el doble de los 6 dólares alcanzados en el mismo periodo del año anterior.
Por sectores, la división de Energía reportó un Ebitda ajustado de 945 millones de euros, en comparación con 564 millones de euros del mismo periodo de 2025. Esto se atribuye a los márgenes de refino robustos que la compañía ha logrado. La división de Química también mostró un desempeño positivo, alcanzando un Ebitda ajustado de 172 millones de euros, frente a 108 millones de euros en el año anterior. Por otro lado, la división de Exploración y Producción logró un Ebitda ajustado de 145 millones de euros, en ligera mejora desde los 138 millones de euros en el primer semestre de 2025.
En cuanto a las inversiones, Moeve destinará un total de 605 millones de euros en el primer semestre de 2026, un aumento del 20% respecto al mismo periodo del año anterior. De estas, un récord del 69% se destinará a proyectos de transición energética, reforzando la estrategia de la empresa conocida como Positive Motion.
Contexto: Moeve ha estado fortaleciendo su posición en el sector energético europeo, priorizando la transición hacia energías más sostenibles. En 2025, la compañía ya había comenzado a implementar su estrategia de inversión en energías renovables, lo que ha permitido mejorar su sostenibilidad y competitividad. La situación actual en los mercados de energía, marcada por la alta volatilidad de los precios del crudo y el contexto geopolítico, resalta la importancia de estas inversiones para el futuro de la empresa y su impacto en la economía española.