La empresa Moeve ha dado un paso significativo en su proceso de transformación al anunciar una fusión con Galp, la principal petrolera de Portugal. Este acuerdo, que se formalizó hace dos semanas, marca una nueva etapa para la compañía, que busca consolidar su posición en el sector energético europeo.
El CEO de Moeve, Maarten Wetselaar, destacó durante una entrevista en el Foro Económico Mundial en Davos que la fusión con Galp permitirá unir fuerzas en negocios de downstream, que incluyen actividades como la química y el refino. Wetselaar, quien asumió el liderazgo de la antigua Cepsa hace cuatro años, ha transformado la empresa, desinvirtiendo el 70% de sus activos en upstream y vendiendo el negocio de butano y propano.
Entre los logros recientes, Moeve ha iniciado la construcción de la mayor planta de biocombustibles de segunda generación en el sur de Europa, ubicada en Huelva, con una capacidad de producción de 500.000 toneladas al año, lo que refleja un aumento del 93% en su capacidad instalada. Estos avances han sido reconocidos por diversas agencias de calificación ESG, que han otorgado evaluaciones positivas a la empresa.