En el norte de Marruecos, específicamente en las colinas cercanas a Tánger, se está desarrollando un nuevo centro industrial conocido como la Ciudad Tecnológica Mohammed VI Tanger Tech. Este proyecto, que ocupa 500 hectáreas, promete atraer inversiones que superan los 4.000 millones de dólares y generar aproximadamente 22.000 empleos directos. Más de 40 empresas, en su mayoría chinas, han formalizado acuerdos para establecerse en esta zona industrial, donde ya se pueden observar grúas y camiones en actividad.
A medida que se construyen fábricas destinadas a la producción de piezas para automóviles y componentes de baterías para coches eléctricos europeos, el paisaje agrícola está siendo transformado. Aún se pueden ver ovejas pastando junto al perímetro del complejo, evidenciando el cambio en el uso del terreno. Este desarrollo se produce en un contexto donde la proximidad a Europa se convierte en un activo estratégico para la industria china.
Ante la imposición de barreras comerciales por parte de Bruselas hacia los vehículos eléctricos de origen chino, los fabricantes han comenzado a trasladar partes de su cadena de producción a Marruecos. Esto se debe a que el país cuenta con acuerdos de libre comercio con la Unión Europea y Estados Unidos, lo que facilitaría el acceso al mercado europeo. La intención es que Rabat se transforme en un punto de entrada para los productos chinos en la región.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, ha expresado preocupaciones sobre la posibilidad de que China utilice este "transbordo" a través de Marruecos para introducir en la UE su exceso de capacidad industrial. Sefcovic describió esta situación como un "problema muy grave para la economía europea", subrayando la necesidad de supervisar estos movimientos comerciales.
La Comisión Europea ha identificado casos previos que alimentan sus inquietudes, como el de unas ruedas de aluminio enviadas desde Marruecos que recibieron subsidios tanto del gobierno marroquí como del chino. Este tipo de cooperación entre los gobiernos de Xi Jinping y Mohamed VI plantea desafíos para las autoridades europeas en la identificación de la procedencia de estos productos.
Contexto: Este desarrollo industrial en Marruecos se enmarca en un cambio más amplio en la economía global, donde las tensiones comerciales entre China y la Unión Europea han llevado a los fabricantes a buscar nuevas estrategias de producción. El interés por Marruecos también se relaciona con el crecimiento de la industria automotriz en Europa, donde la demanda de vehículos eléctricos está en aumento. Este tipo de iniciativas podrían tener un impacto significativo en la creación de empleo y la inversión en la región, así como en la dinámica del comercio internacional.