Javier Gómez Bermúdez, con una carrera judicial notable desde su ingreso en 1987, ha dejado atrás su trayectoria en la judicatura para dedicarse a la abogacía. En 1999, comenzó a formar parte de la Audiencia Nacional, donde gestionó casos de gran relevancia, como las sentencias de los atentados del 11-M y el accidente del Yak42.
Tras ocho años como presidente de la Sala Penal, su carrera dio un giro en 2017, cuando decidió abandonar su puesto como juez de enlace en Francia. Este cambio de rumbo le permitió unirse a un importante bufete de abogados, donde aplicará su vasta experiencia acumulada en el ámbito judicial, especialmente en temas de terrorismo y delincuencia económica.