Las empresas españolas que operan en Cuba enfrentan un riesgo significativo de sanciones bajo una nueva orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense Donald Trump. Esta normativa permite a las autoridades estadounidenses sancionar a compañías extranjeras que mantengan relaciones comerciales con ciertos grupos cubanos, lo que cambia drásticamente el panorama para las inversiones en la isla.
Hasta ahora, las empresas no estadounidenses estaban en gran medida protegidas de estas sanciones. Sin embargo, la nueva regulación concede a los secretarios de Estado y del Tesoro de EE.UU. la facultad de imponer restricciones a cualquier entidad o individuo que realice transacciones con sectores clave de la economía cubana, incluyendo energía, defensa y servicios financieros.
La lista de entidades sancionadas incluye al holding militar Gaesa, que controla aproximadamente el 40% de la economía cubana, así como a su presidenta y a la minera Moa Nickel. Las empresas españolas que tengan vínculos con Gaesa se exponen a severas sanciones, lo que podría afectar gravemente sus operaciones en el país caribeño.