Las empresas del sector industrial y del transporte han solicitado al Gobierno un nuevo plan de ayudas similar al implementado durante la crisis provocada por la guerra en Ucrania, ante el temor de una nueva crisis inflacionaria. Este requerimiento surge en un contexto donde los precios de los combustibles y la electricidad han aumentado, afectando la competitividad de numerosas empresas en España.
El director general de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), Pedro González, ha señalado que la clave de las medidas solicitadas radica en la fiscalidad, en lugar de optar por bonificaciones directas que complican su gestión. En la crisis anterior, se aplicó una reducción del 80% en los peajes de la luz para los grandes consumidores eléctricos, lo que generó un notable ahorro en costes.
Las empresas manifiestan su preocupación por el aumento del precio de la energía, especialmente si la situación en Oriente Próximo se agrava. Esto podría desencadenar un efecto dominó que afectaría tanto a las industrias gasintensivas como a aquellas que dependen de la electricidad, incrementando aún más sus gastos operativos.