La infiltración de empleados falsos en empresas europeas comienza a ser una preocupación, especialmente tras el descubrimiento de una tendencia similar en Estados Unidos. Entre 2020 y 2024, más de 300 empresas estadounidenses fueron afectadas por operativos relacionados con Corea del Norte, generando ingresos de al menos 6,8 millones de dólares para el régimen norcoreano, según el Departamento de Justicia.
El fenómeno se basa en la creación de identidades profesionales engañosas. Los operativos utilizan cuentas de LinkedIn inactivas o incluso compran perfiles a sus propietarios para diseñar currículums falsos y recomendaciones. Además, los modelos de lenguaje les permiten generar nombres culturales creíbles y correos electrónicos que parecen legítimos.
En el proceso de selección, la tecnología se convierte en un aliado crucial. Las redes delictivas emplean avatares, filtros de vídeo y, ante controles más estrictos, contratan intermediarios para que participen en las entrevistas. Este avance tecnológico plantea nuevos desafíos en el ámbito de la ciberseguridad en Europa.