El riesgo de un conflicto comercial con Estados Unidos podría tener repercusiones significativas para las empresas en España, ya que actualmente existe un volumen de intercambios e inversiones en juego que asciende a 61.558 millones de euros. Aproximadamente el 30% de las importaciones de gas de España provienen de Norteamérica, lo que añade complejidad a la situación, especialmente en el ámbito de la defensa y tecnología.
La posibilidad de que Donald Trump lleve a cabo su amenaza de romper relaciones comerciales complicaría aún más la situación económica y militar del país. Aunque España cuenta con el apoyo de la Unión Europea, esto no asegura que los lazos comerciales no se vean afectados. Los aliados europeos no están dispuestos a intensificar la crisis comercial, a pesar de la reciente sentencia del Tribunal Supremo de EE.UU.
Las relaciones de España con productores energéticos son críticas, ya que la ruptura con Estados Unidos podría tener consecuencias graves. Además, las relaciones con países como Rusia y Argelia son tensas, lo que podría complicar aún más la situación. Mientras tanto, la influencia de Trump sobre naciones como Venezuela limita las perspectivas de avance en la región.