La crisis en el estrecho de Ormuz ha llevado a un aumento significativo en los costes logísticos, que han escalado entre un 70% y un 140% dependiendo de la ruta. La situación actual, caracterizada por buques varados y congestión en puertos, se debe a la inestabilidad en la región y al conflicto iniciado el 28 de febrero, donde Irán se enfrenta a Estados Unidos e Israel.
Antonio Muñoz, consejero delegado de XPD Global para España y Portugal, ha comentado que la solución a este desajuste logístico no será rápida, anticipando que podría tardar meses en resolverse. Aunque existen planes de contingencia y rutas alternativas, los retrasos en el espacio aéreo de Emiratos Árabes Unidos han contribuido a la complejidad de la situación, afectando sectores clave como el de la moda rápida y el comercio electrónico.
Muñoz ha señalado que la atención no debe centrarse únicamente en el transporte marítimo, sino también en la inestabilidad general de la zona. Con muchos buques atascados y el impacto económico del conflicto, el sector logístico se enfrenta a retos considerables que requieren una gestión cuidadosa.