La competitividad europea ha sido objeto de preocupación tras un informe de Deloitte que revela que el 83% de los indicadores clave se han estancado o deteriorado en los últimos dos años. Durante una reunión reciente en el castillo de Alden Biesen en Bélgica, líderes europeos discutieron la situación crítica, donde el costo del gas industrial en Europa es 4,6 veces mayor que en Estados Unidos y la electricidad se sitúa 2,4 veces por encima de los precios en China.
El canciller alemán Friedrich Merz ha señalado que Europa se ha convertido en la "campeona mundial de la sobrerregulación", un mensaje que subraya la creciente preocupación por el exceso normativo en la región. Entre 2019 y 2024, la UE aprobó aproximadamente 13.000 actos legislativos, lo que equivale a cerca de siete normas diarias, en comparación con las 3.500 del Congreso de Estados Unidos.
Más del 60% de las empresas en Europa consideran la regulación como un obstáculo para la inversión. BusinessEurope ha identificado 68 cargas regulatorias en 11 áreas distintas, y ha encontrado 169 solapamientos en solo 13 piezas legislativas, de los cuales un tercio presenta requisitos diferentes y un 10% son contradictorios. La directiva de sostenibilidad impone la obligación de reportar sobre aproximadamente 1.200 indicadores, con un coste de implementación en Alemania que alcanza los 1.600 millones de euros.