El sector automovilístico global ha experimentado una caída de los beneficios del 37%. Este descenso ha impactado de manera significativa a los fabricantes alemanes, que han registrado una disminución histórica de 76% en sus ganancias.
En medio de este panorama, empresas chinas como BYD y Geely están ganando protagonismo, lo que indica una reconfiguración del mercado automovilístico a nivel mundial. La situación refleja cambios profundos en la dinámica del sector, que podrían tener repercusiones en la competitividad global.