La industria de la automoción en Cataluña busca diversificarse hacia el sector de la defensa para contrarrestar los desafíos actuales, como la competencia de fabricantes chinos y la lenta transición hacia la electrificación. Durante un evento del Clúster de la Indústria de l’Automoció de Catalunya (CIAC), se destacó que un 33% de las empresas asociadas ya están explorando esta área como una estrategia para mantener ocupadas sus líneas de producción.
Josep Maria Vall, presidente del CIAC, subrayó que la situación actual es complicada, pero también destacó la resiliencia histórica del sector. Afirmó que la industria automotriz catalana cuenta con la inversión, el talento y la experiencia necesarias para adaptarse a estos cambios. En este contexto, un estudio de KPMG reveló que más del 40% de las empresas del CIAC ya poseen tecnologías duales aplicables tanto en el ámbito civil como militar.
Jaume Baró, secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat, enfatizó que la defensa representa una oportunidad significativa que no debe ser desaprovechada. Por su parte, Indra, un actor clave en el sector de defensa en España, busca colaborar con la industria catalana, destacando la similitud entre componentes de vehículos civiles y militares, lo que podría facilitar una transición eficaz hacia esta nueva área de negocio.