Los resultados de un estudio sobre el musgo en el espacio han revelado que esta planta primitiva puede sobrevivir en condiciones extremas. Durante 283 días, musgos expuestos en el exterior de la Estación Espacial Internacional (EEI) resistieron temperaturas frías y radiaciones ultravioletas intensas, con una tasa de supervivencia superior al 80%. Tras su regreso a la Tierra, los musgos fueron capaces de germinar.
El objetivo del estudio fue evaluar la viabilidad del musgo como candidato para la terraformación de Marte o la Luna, dada su resistencia natural. Las briófitas, como los musgos, son capaces de realizar la fotosíntesis y generar oxígeno, además de crear materia orgánica que sustenta el crecimiento de plantas más complejas.
La idea de terraformar otros planetas no es nueva; en 1961, el astrofísico Carl Sagan propuso utilizar cianobacterias para modificar la atmósfera de Venus. Este nuevo hallazgo acerca del musgo podría acercar a la humanidad un paso más hacia la posibilidad de habitar otros mundos.