Un informe reciente del World Economic Forum anticipa que para 2030, el 40% de las competencias profesionales clave experimentará una transformación significativa. En respuesta a esta necesidad, se llevó a cabo el Foro El futuro del talento el 27 de abril en Madrid, organizado por Actualidad Económica y PwC, para discutir las estrategias de las organizaciones en la adaptación de sus empleados a futuras habilidades.
Las empresas, como L'Oréal, identifican tres categorías principales de habilidades: tecnológicas, cognitivas y una metaskill crucial: la capacidad de aprendizaje. Clara Trindade, directora de Relaciones Humanas para España y Portugal, enfatiza que, a medida que la inteligencia de las máquinas aumenta, los profesionales deben ser más humanos, destacando la importancia de habilidades como la empatía y el pensamiento crítico.
Según Elda Benítez-Inglott Bellini de PwC, las habilidades emergentes varían por sector, pero hay tendencias comunes, especialmente en áreas relacionadas con la IA y el análisis de datos. Por su parte, Javier Perera de Enagás subraya que las "green power skills" son esenciales para la transformación organizacional. Carla Alonso, de AXA, añade que el enfoque debe estar en la evolución de las habilidades, priorizando a las personas sobre las tecnologías.