En 2025, el sector biotecnológico español captó 408 millones de euros en financiación a través de 59 operaciones, lo que representa un incremento del 125% respecto a los 181 millones obtenidos en 2024. Este crecimiento se concentra en rondas superiores a 20 millones, que abarcan el 67% del total, mientras que las inversiones menores han disminuido. La concentración de capital se observa en empresas que destacan en el ámbito internacional, como SpliceBio, que recaudó 119 millones, y DeepUll y Quibim, que obtuvieron alrededor de 51 millones cada una.
El Informe AseBio 2025, presentado el 10 de junio en Madrid, resalta que la biotecnología ha evolucionado hacia un modelo industrial, alejándose de su antigua imagen de laboratorio. En 2024, el sector ejecutó 1.460 millones de euros en I+D, lo que supone un aumento del 13,9% y representa aproximadamente el 6% de la inversión nacional en investigación y desarrollo.
A pesar del aumento en la inversión, el sector enfrenta desafíos en cuanto a la retención de talento y la capacidad de escalar. AseBio informa que las empresas biotecnológicas puras concentran el 60% de la inversión en I+D, mientras que aquellas que aplican biotecnología en sus procesos productivos incrementaron su inversión en un 60%, alcanzando los 432 millones de euros.