La empresa Indra, líder en el sector de tecnologías de la información y defensa en España, ha visto su evolución empresarial ligada a los cambios en los Gobiernos españoles desde su creación en 1993. Inicialmente, en 1988, se formó a partir de la fusión de las compañías Entel y Eria, una decisión política impulsada por el presidente de Telefónica, Luis Solana, y el ministro de Industria, Claudio Aranzadi. Esta fusión, conocida como Eritel, generó una facturación de aproximadamente 60 millones de euros.
La trayectoria de Indra ha estado marcada por el contexto político del país, y su crecimiento ha sido notable, aumentando sus ventas desde los 303 millones de euros en su primer año a 5.457 millones de euros previstos para 2025. La integración de Inisel y la firma privada Ceselsa también jugó un papel crucial en su desarrollo, facilitando la entrada en el mercado de defensa español.
Desde su fundación, Indra ha mantenido una estabilidad directiva a pesar de los cambios políticos, lo que ha contribuido a su consolidación como campeón nacional en su área de especialización.