Enagás ha reportado un beneficio neto de 204,1 millones de euros en el periodo comprendido entre enero y septiembre de 2026, lo que representa una disminución del 22,3% en comparación con el mismo intervalo del año anterior. Esta caída se debe en parte a las plusvalías obtenidas en 2025 por la venta de activos, así como por la operación del Gasoducto Sur Peruano. Sin embargo, el efecto positivo de la venta del 40% de Enagás Renovable también se incluye en las cuentas de este ejercicio.
El beneficio recurrente, que se considera una medida más precisa de la evolución del negocio ordinario, alcanzó los 195,8 millones de euros, lo que equivale a un 5,4% menos que en el mismo periodo del año anterior. Este dato fue revelado por la compañía en un informe presentado a la CNMV el pasado martes. Por su parte, el resultado bruto de explotación (Ebitda) llegó a 491,5 millones de euros, experimentando una reducción del 2,9% en comparación con los primeros nueve meses de 2025.
El grupo, bajo la dirección de Arturo Gonzalo Azpiri, ha relacionado parte de este descenso con la presión del marco regulatorio vigente, que ha restado 45,1 millones de euros a sus ingresos regulados. A pesar de esta situación, Enagás mantiene sus expectativas para 2026, proyectando un beneficio recurrente de aproximadamente 235 millones de euros y un Ebitda de 620 millones de euros.
Para equilibrar la presión que ejerce la regulación sobre sus ingresos, Enagás ha contado con dos factores clave: el crecimiento de sus sociedades participadas y un control riguroso de los gastos. Las participadas han contribuido con 145,8 millones de euros al Ebitda, mostrando un incremento del 23,9% respecto al año anterior. Este aumento se ha visto influido por la ampliación de capacidad del gasoducto Trans Adriatic Pipeline (TAP) y la adquisición del 31,5% del operador francés Teréga, que se cerró el 30 de julio por un importe de 573 millones de euros.
A pesar de los desafíos presentados por la regulación, la empresa espera alcanzar sus objetivos anuales, especialmente porque una parte significativa de los ingresos regulados se contabiliza en el cuarto trimestre. La dirección de Enagás considera que la combinación de estos factores permitirá mitigar el impacto de las condiciones desfavorables del entorno regulatorio.
Contexto: Enagás es un actor fundamental en el sector energético español, especializado en la infraestructura de gas natural. La compañía ha estado enfrentando un entorno regulatorio cada vez más complejo, que ha afectado sus ingresos, especialmente en el transporte y la regasificación de gas. La reciente compra de activos y el crecimiento de sus participadas son parte de su estrategia para adaptarse a estos cambios y mantener su rentabilidad en el mercado energético español.