Una de las escenas más memorables de The Office se convirtió en la más cara de toda la serie, costando cerca de 250.000 dólares por un breve momento de 52 segundos. Este gasto notable es inusual para una comedia que, en su mayoría, se ha caracterizado por un enfoque de bajo presupuesto.
La famosa propuesta de matrimonio de Jim Halpert a Pam Beesly al inicio de la quinta temporada fue diseñada inicialmente para tener lugar en una gasolinera típica de Estados Unidos. Sin embargo, la necesidad de capturar un ambiente ordinario llevó a una producción más compleja debido a la imposibilidad de grabar en una ubicación real, influenciada por las restricciones de seguridad posteriores al 11-S.
A pesar de su sencillez aparente, la escena contrasta con la complejidad técnica requerida para su realización, reflejando una ruptura consciente con la lógica de contención presupuestaria que había definido la serie hasta ese momento.